Te recuperaré Esposa mía
Beatriz se dio cuenta del gesto del joven, levantó la mirada y le dedicó una pequeña sonrisa de agradecimiento, la cual Matheo simplemente ignoró, volviendo a clavar sus ojos en las puertas del tribunal, ignorando la extraña sensación que se arremolinó en su estómago.
Las puertas de la sala de audiencias finalmente se abrieron y el grupo entró en orden. Al fondo, sentados en la mesa de la defensa, el abogado Valadez y Lorenzo Castillo ya los esperaban. Lorenzo, al verlos entrar, se acomodó el saco y les dedicó una sonrisa burlona de lado, con los ojos brillándole en un despliegue de pura superioridad, convencido de que los tenía acorralados tras haber destrozado a Valeria Navarro el día ante