Una Loba para el Beta
— Nadie puede conmigo, no pudo Federico Evans, tampoco Muriel Evans, mucho menos Killian, nadie ha nacido para destruirme, todos son destruidos por mí, así como la maldición mortal que te arrebato al amor de tu vida, la misma que doblegó a unos pocos Lobos sobrevivientes a ser mis esclavos.
La Maldición mortal, era una maldición de fuego que se pagaba con la sangre de un mestizo, el fuego se alimenta del corazón del elegido, mientras él entrega su alma por su verdadero amor, la Maldición mortal había alcanzado el bosque de la manada Rosas de Luna y el Territorio de