Matrimonio Forzado
Él le había causado daño.
Sofía empezó a caminar con postura erguida y dio un gran suspiro directo hacia él, hermosa, como de costumbre, aunque sus ojos seguían siendo turbios y opacos. Ella le sonrió frágilmente a Hugo y tomó sus manos para que tomara su lugar junto a él. La rubia estaba un poco tranquila, al menos sabiendo que era él con quien se casaría, aunque lo aceptara más por agradecimiento. El obispo asintió antes de comenzar la ceremonia. Todos los presentes miraban atentos a la pareja, eran personas de su círculo social, mientras su madre y padre se encontraban en primera fila. Martha no había perdido su sonrisa en ningún momento, al parecer ella era la más feliz de la fiesta.