SEMIDIOSA HIJA DE DIOSES
—Grita cerca de mi cara, su agarre en mis brazos se intensifica y duele, un gemido de dolor se hace presente.
—Suéltame, me lastimas —Le digo en una mueca de dolor. El afloja su agarre y se separa de mí, lo veo confundida. Sé que me rechazara, lo sé desde que supe que era mi mate. Cerré los ojos para suspirar y calmar el dolor en mis brazos—. Si... —Respondo en un susurro. Sus ojos se amplían y me ven incrédulos, pero no entiendo el otro sentimiento en sus ojos. Me desconcierto al no poder leerlo bien.
—Yo, Maxwell Duncan te rechazó a ti Isabela...