Un Ángel Para El Mafioso
Levanto la mirada y enseguida veo a mis dos bebés, a Osman y a Declan, bajo el umbral de la puerta, sus ojos verdes, muy parecidos a los míos, me sonríen con temor, hace tanto que no los veo que me parece una eternidad.
—¿Mami? —es Osman quien habla primero.
Killian se hace a un lado por su propia cuenta, sabe que ellos también son mis hijos, sus hermanos, no comparten la misma sangre, pero ellos sí el amor que les tengo, a todos por igual. Abro mis brazos con la intención de recibirlos, al principio parecen dudar, hasta que ambos cruzan una mirada cómplice que se parece tanto a la de su padre, y corren hacia mí, soy consciente de que entra Angela con recelo, cargando a Deyanira, lo sé porqu