Comprometidos
—Estoy en verdad muy orgulloso de tí.
Eso fue suficiente para hacerme regocijar en sus brazos, era increíble el poder de sus palabras sobre mí, con solo un par de frases me hacía creer que Dios existe y que nada en mi vida volvería a ir mal, que me podía proponer comerme el mundo y mientras él estuviera a mi lado todo sería perfecto. Noel lograba dispersar cualquier temor, desde pequeño siempre quise un refugio, un lugar al que llamar hogar y sentirme seguro. Su sonrisa era mi casa, todo había empezado por curiosidad, simple y encantadora curiosidad, y ahora me encontraba ahogado en ese maravilloso mar de emociones sinceras, pensamientos dulces y melodías que hacían a mi corazón bombear con