Solo un para siempre
No lo involucres, Andie, porque de ser así sabes que saldrás lastimada.
—Lo sé, tuve una probada de lo que puede suceder.
—Christian no es el hombre con el que te casas y tienes hijos, Andie —declara, con seriedad—. Él es, con el que aprendes y experimentas todas las posiciones del Kama Sutra antes de que llegue tu “para siempre”.
—No te preocupes, Maddie, no me voy a confundir. Pero lo que sí está claro, es que esta picazón tengo que quitármela.