Amor, Deseo y Venganza
Era un dolor sordo que se le anidaba en el pecho, recordaba el dolor que le había causado la bala, así como el dolor que le había quedado al despertar de la anestesia en una ocasión, pero ninguno de esos dolores se comparaban con el que sentía ahora.
Velkan… Velkan… el único y verdadero amor de su vida, muerto. No podía creerlo, hubiera jurado que era casi indestructible, cuando lo consiguió tirado en medio de un charco de sangre pensó que había muerto, pero al acercarse y tocarlo se dió cuenta que estaba vivo, aunque su respiración era fatigosa.