เข้าสู่ระบบโม่เหนียงถูกสามีหย่าเพราะวันเข้าหอ นางไม่มีเลือดพรหมจรรย์ติดเตียง พ่อแม่จึงจับโม่เหนียงถ่วงน้ำล้างอาย แต่นางกลับไม่ตาย แม้จะถูกทิ้งในแม่น้ำเกือบหนึ่งชั่วยาม เทพหรือปีศาจตนใดเล่นตลกกับชีวิตของนางกันแน่ **** “เจ้า!! เจ้าจะทำอะไร” โม่เหนียงตกใจรีบผลักไหล่ของเขา “ข้ายอมให้เจ้าจูบก็ได้ มันช่วยบรรเทาความอยากได้เล็กน้อย จากนั้นเจ้าต้องสัญญาว่าจะยอมกินอาหารของมนุษย์บำรุงร่างกาย” เขาเกลี้ยกล่อม “เจ้า..เจ้า..” โม่เหนียงได้แต่อ้าปากเอ่ยคำใดไม่ได้ หญิงสาวยังไม่ทันทำอะไร ชายหนุ่มก็ก้มลงมาจูบปากเบาๆ จากนั้นก็นั่งลงที่ข้างโต๊ะ และเริ่มแกะเนื้อปลายื่นมาที่ปากของโม่เหนียงพร้อมป้อนให้นางกิน “อ้าปาก เจ้าต้องกินบำรุง อย่าดื้อ” เขากล่อมราวกับนางเป็นเด็กน้อย หลินโม่เหนียงมองเขาแล้วพูดไม่ออกร้องไห้ไม่ได้ ****
ดูเพิ่มเติมEsos gemidos no eran míos.
Me quedé paralizada en el pasillo, con el pastel de aniversario en las manos y el corazón latiéndome en los oídos. Diez años de matrimonio, diez velas que nunca encendería. Reconocí la voz de inmediato, porque era la voz de Mónica, mi mejor amiga desde la universidad, la mujer que me había ayudado a elegir el vestido de novia.
La puerta del dormitorio estaba entreabierta, y la empujé con el codo sin pensar, sin prepararme para lo que iba a ver. Rodrigo estaba sobre ella, en nuestra cama, en las sábanas que yo había lavado esa misma mañana con el suavizante que a él le gustaba.
El pastel se estrelló contra el suelo, y el ruido los hizo girar. Rodrigo me miró sin pánico, sin vergüenza, apenas con fastidio, como si yo fuera una molestia que había interrumpido algo importante.
—Llegaste temprano —dijo, y su voz sonó tan casual que me costó procesar las palabras.
Mónica ni siquiera se cubrió. Me observó desde las almohadas con esa sonrisa condescendiente que yo había confundido durante años con cariño.
—Valentina, cariño —dijo, estirando las vocales como si le explicara algo a una niña—, esto iba a pasar tarde o temprano. No te lo tomes personal.
Rodrigo se levantó de la cama sin pudor alguno, caminó desnudo hacia el armario y sacó una carpeta que yo nunca había visto, una carpeta gruesa con el logo de un bufete de abogados que reconocí porque manejaba sus cuentas.
—Ya que estás aquí, ahorramos tiempo —dijo, extendiéndome los papeles con la misma indiferencia con la que me pasaba las facturas del supermercado.
Divorcio. La palabra me golpeó antes de que pudiera leer los detalles. Fecha de hoy, su firma ya estampada en la última página, todo listo, todo preparado mientras yo decoraba un pastel y planeaba una cena romántica.
—¿Tenías esto preparado? —pregunté, y mi voz sonó extraña, ajena, como si viniera de otra persona.
—Desde hace tres meses —respondió él, poniéndose los pantalones con calma—. El abogado dijo que era mejor esperar a después del aniversario por temas de imagen pública. Ya sabes cómo son estas cosas.
Imagen pública. Después de diez años de matrimonio, de diez años cocinándole, limpiándole, manejándole las cuentas de la empresa familiar, yo era un problema de imagen pública.
—Firma, Valentina —insistió, con ese tono de quien no espera resistencia—. No compliques las cosas.
—¿Y la casa? —logré decir, porque mi cerebro intentaba aferrarse a lo práctico, a lo tangible, a cualquier cosa que no fuera el dolor que empezaba a trepar por mi pecho—. ¿Y mi trabajo?
Él se rio, una risa corta y cruel que nunca le había escuchado, o que quizás siempre había estado ahí y yo había elegido no oír.
—La casa es de mi madre, siempre lo fue. Tu trabajo es en la empresa de mi familia. ¿De verdad creías que algo de esto era tuyo?
Las rodillas me temblaban, pero me obligué a mantenerme de pie, a no darle el placer de verme caer.
—Diez años, Rodrigo —dije, y odié el temblor en mi voz, la debilidad que delataba—. Te di diez años de mi vida.
Él se acercó, y por un momento pensé que iba a disculparse, que algo humano iba a asomarse detrás de esa máscara fría. Pero lo que hizo fue peor: me miró de arriba abajo con desprecio, evaluándome como a un mueble viejo que había dejado de ser útil.
—Y yo te di un estilo de vida que no merecías —dijo, bajando la voz hasta convertirla en un susurro venenoso—. Mírate, Valentina. Tienes 34 años, ya no eres joven, ya no eres bonita, ya no sirves para darme hijos. ¿Qué esperabas, que me quedara contigo para siempre?
Las palabras entraron como cuchillos, cada una encontrando el punto exacto donde más dolía, donde yo misma había enterrado mis inseguridades durante años.
Mónica apareció a su lado envuelta en mi bata de seda, la que él me había regalado en nuestro quinto aniversario, y me miró con una lástima tan falsa que me revolvió el estómago.
—No seas cruel, amor —le dijo a él, acariciándole el brazo—. Valentina siempre fue demasiado simple para ti, todos lo sabíamos. Ella también, en el fondo.
La puerta principal se abrió en ese momento, y doña Carmen entró con paso firme, como si la hubieran convocado, como si todo esto fuera un espectáculo ensayado donde cada uno conocía su papel excepto yo.
—¿Ya firmó? —preguntó la suegra que nunca me aceptó, mirándome con el mismo desprecio que había cultivado durante una década.
—Está siendo difícil —respondió Rodrigo.
Doña Carmen caminó hacia mí con esos tacones que siempre sonaban como sentencias, y me observó como quien examina una mancha en la alfombra.
—Escúchame bien, Valentina —dijo, con la voz helada que usaba para despedir empleados—. Firmas ahora o te saco con la policía. Esta casa es mía, todo lo que llevas puesto lo pagó mi hijo, hasta el aire que respiras nos pertenece. No tienes estudios, no tienes talento, no tienes nada. Eres una don nadie que tuvo la suerte de que Rodrigo se fijara en ella, y esa suerte se acabó.
Mónica soltó una risita desde el fondo, y el sonido me atravesó como cristal roto.
—Firma —repitió doña Carmen—. Tienes cinco minutos para recoger tu ropa y salir de mi casa.
Firmé. No porque me rindiera, sino porque no podía respirar, porque el aire se había vuelto espeso y tóxico, porque necesitaba salir de ahí antes de derrumbarme frente a ellos.
Salí con una maleta que ni siquiera era mía y la ropa que llevaba puesta, esa ropa que según ellos también les pertenecía.
Llovía. Por supuesto que llovía, porque el universo tiene un sentido del drama que a veces resulta obsceno. El agua me empapó en segundos, mezclándose con las lágrimas que ya no podía contener, desdibujando el mundo hasta convertirlo en un borrón de luces y sombras.
Mi teléfono vibró dentro del bolsillo, y lo saqué con manos temblorosas para encontrar dos mensajes. El primero era del banco, informándome que mi tarjeta había sido cancelada por solicitud del titular principal. El segundo era de recursos humanos, un correo frío y formal comunicándome que mi contrato terminaba efectivo inmediatamente por reestructuración interna.
Diez años borrados en diez minutos, como si nunca hubieran existido, como si yo nunca hubiera existido.
Caminé sin rumbo por calles que ya no reconocía, arrastrando la maleta por charcos que me salpicaban las piernas. No tenía adónde ir, porque mi madre había muerto hace cinco años, porque mi padre nunca existió, porque todas mis amigas eran en realidad las amigas de Rodrigo, esposas de sus socios que me toleraban en los eventos pero nunca me llamaban para tomar un café.
Mónica era mi única amiga de verdad, o eso había creído durante quince años. Y Mónica estaba en mi cama, usando mi bata, riéndose de mí.
Encontré un banco en un parque y me dejé caer sobre él, sin importarme que estuviera empapado, sin importarme nada ya. La maleta quedó tirada a mis pies como un recordatorio patético de todo lo que había perdido.
¿Quién era yo ahora? No era la esposa de Rodrigo Mendoza, no era la contadora del Grupo Mendoza, no era la nuera de doña Carmen, no era la amiga de Mónica. Me habían arrancado todas las etiquetas, todos los roles que había desempeñado durante una década, y debajo de ellos no quedaba nada. Solo una mujer de 34 años sentada bajo la lluvia sin un peso en el bolsillo y sin un lugar al que volver.
Me levanté porque el frío empezaba a calarme los huesos, porque necesitaba encontrar un techo, un café caliente, algo que me recordara que seguía viva. Crucé la calle sin mirar, sin pensar, sin importarme.
Las luces me cegaron primero, dos faros blancos atravesando la cortina de lluvia, y después llegó el chirrido de los frenos cortando la noche como un grito metálico.
Un coche negro, enorme, venía directo hacia mí, y yo no me moví. No pude, o quizás no quise, quizás una parte de mí pensó que sería más fácil así, que el dolor terminaría antes de que pudiera procesarlo.
Cerré los ojos y esperé el impacto, pero el impacto nunca llegó.
Cuando abrí los ojos, el capó del coche estaba a centímetros de mi cuerpo, tan cerca que podía sentir el calor del motor atravesando la tela mojada de mi vestido. El olor a goma quemada llenaba el aire, mezclándose con la lluvia y el latido furioso de mi corazón.
La puerta del conductor se abrió, y un hombre bajó con movimientos deliberados, como si la lluvia no se atreviera a molestarlo. Llevaba un traje negro que debía costar más que todo lo que yo había poseído en mi vida, y tenía una mandíbula tallada en piedra y unos ojos que parecían carbón encendido.
—¿Estás loca o quieres morir? —preguntó, y su voz grave cortó el aire con la misma autoridad con la que seguramente daba órdenes en salas de juntas.
No respondí, porque no tenía respuesta, porque quizás las dos cosas eran ciertas.
Él me observó durante un momento largo, recorriendo con la mirada mi ropa empapada, mi maquillaje corrido, la maleta abandonada en el charco, y algo cambió en su expresión, algo que parecía reconocimiento.
—Eres la esposa de Rodrigo Mendoza —dijo, y no era una pregunta.
—Ya no —respondí, y mi voz salió rota, apenas un susurro que la lluvia casi se tragó—. Ya no soy nada.
Él sonrió entonces, pero no era una sonrisa amable ni reconfortante; era la sonrisa de un depredador que acaba de encontrar exactamente lo que estaba buscando.
—Perfecto —dijo—. Entonces tengo una propuesta para ti.
เสี่ยวอวี้ เสี่ยวหยาง เสี่ยวชิง และเสี่ยวหลันโผเข้ากอดนางแน่น ดวงตาเปียกชุ่มด้วยน้ำตาแห่งความปลื้มปีติ หลังจากที่ต้องทนทุกข์ใจกับข่าวร้ายที่ท่านน้ากระซิบบอกว่าอาจไม่ได้พบมารดาอีกหลายวัน หรือตลอดไป ไป๋อวิ๋นเหยาใช้เวลาปลอบโยนลูกๆ ที่ยังไม่คลายจากความหวาดหวั่น เสียงหัวเราะและรอยยิ้มกลับมาเติมเต็มจวนไป๋อีกครั้ง แต่ลึกลงไปในใจของนาง ความกังวลยังคงรุกล้ำเงียบงัน วันแล้ววันเล่า นางเฝ้ารอการกลับมาของสามีผู้เป็นที่รัก แต่มีเพียงสายลมหนาวยามค่ำคืนเท่านั้นที่ตอบกลับมา องค์หญิงหว่านหนิงถูกประกาศว่าถูกไฟไหม้เสียชีวิต เพราะเมามายเกินไประหว่างคืนเทศกาลโคมไฟ และจวนไป๋ก็ได้รับเงินมากมายจากราชสำนักเพื่อบำรุงซ่อมแซมจวน แต่ไร้เงาของเฉินซูเหยา เวลาล่วงผ่านไปนานนับเดือน แต่สามีของไป๋อวิ๋นเหยาก็ยังไม่กลับมา นางเฝ้ารอด้วยความทุกข์ใจจนแทบทนไม่ไหว ความเงียบงันที่ไม่มีแม้เงาของเขาทำให้นางตัดสินใจลงมือเอง แม้จะเป็นเพียงบุตรีของอดีตบัณฑิต แต่ด้วยแรงแห่งความรักและความหวัง นางจึงพยายามหาหนทางติดต่อองค์รัชทายาท ทุกก้าวของนางเต็มไปด้วยอุปสรรค สายตาดูแคลน และเสียงกระซิบวิจารณ์ แต่ไป๋อวิ๋นเหยาก็ไม่ยอมแพ้ กระทั่งวัน
ความรู้สึกผิดท่วมท้น นางเงยหน้ามองชายผู้เคยเป็นดั่งเงาในชีวิตด้วยน้ำตาที่รินไหล เขาต้องการให้นางเจ็บปวดเพื่อนางจะได้หันหน้าหนี เพื่อนางจะได้ปลอดภัย และนางก็เป็นเช่นนั้น เกลียดเขาจนวันสุดท้ายของชีวิต แม้เขาจะรอนางอย่างเดียวดายที่สะพานไน่เหอ หลายปี แต่นางก็ยังเกลียดเขา “ข้า..ข้ามันเห็นแก่ตัวนัก” เสียงแหบพร่าของไป๋อวิ๋นเหยาสั่นเทา นางสะอื้นน้ำตารื้น “..เหตุใดจึงเป็นเหยาเหยาเห็นแก่ตัวเล่า..ข้าต่างหากที่เห็นแก่ตัว ข้าต่างหากที่ทำให้เจ้าเจ็บปวด ทำให้เจ้าต้องเดือดร้อน” เขากอดรัดภรรยาไว้จนแน่น “เจ้าคิดจะตายลำพัง!” นางก่นด่า หากเมื่อคืนนี้นางไม่เข้าไปในเรือนหลัง เขาก็คงจะตายลำพังอีกแล้ว “ข้าเตรียมทางหนีไว้แล้ว เจ้าไม่เห็นหรือ ทางที่ข้าพาเจ้าหนีมาอย่างไรเล่า” เขาลูบหัวของภรรยาเบาๆ “แต่หากข้าไม่เข้าไป เจ้าก็จะรอจนแม่ทัพหนุ่มที่เผาภูเขาลูกนั้นเข้ามาในจวน แล้วเจ้าค่อยเผาใช่หรือไม่!!” นางเข้าใจความตั้งใจของเขาดี เขาคงคิดจะเสียสละชีวิตเพื่อลากทุกคนไปกับเขา “..เหยาเหยาไม่ต้องกังวล ข้าจะหาทาง” “แล้วเราจะทำเช่นไรต่อไปดี ข้า..ข้าทำให้เจ้า..ข้าทำแผนของเจ้าพัง” “เหยาเหยาไม่ต้องกังวล” เขาเพียงพูดพร
เฉินซูเหยากอดร่างของภรรยาไว้ในอ้อมแขน ร่างของนางที่ยังอ่อนแรงพิงเขาอย่างตกตะลึงในความจริง นางเงยหน้ามองเขาด้วยแววตาที่เต็มไปด้วยคำถาม“เจ้ากล้าโกหกข้าหรือ” ไป๋อวิ๋นเหยาท้วงติงไม่พอใจ เขาหัวเราะขบขัน ไม่เห็นการข่มขู่ของภรรยาอยู่ในสายตา เขาเพียงเริ่มเล่าถึงความหลังที่เกิดขึ้นต่อไปพร้อมรอยยิ้มอบอุ่น มองภรรยาด้วยความรักใคร่ ไป๋เหวินหยาง เป็นขุนนางฝ่ายบุ๋น ไม่เคยยุ่งเกี่ยวกับการศึกสงคราม แต่ก็เป็นบัณฑิตมากความสามารถ มีสายตาที่มองทะลุความสามารถของคน แม้จะรู้ว่าเฉินซูเหยาเป็นบุตรนอกสมรสของแม่ทัพหยวนกวน แต่ถึงจะเป็นเช่นนั้น ก็ยังยื่นมือมาช่วยเหลือเฉินซูเหยาไว้ ช่วยปกปิดภูมิหลังของเขา ซ่อนเขาจากศัตรูของแม่ทัพ สั่งสอนเขาราวกับศิษย์คนหนึ่ง หลังจากเด็กหนุ่มสอบได้เป็นจอหงวน ชีวิตของเขาก็เริ่มรู้สึกสงบสุข ได้แต่งงาน เขาไม่เคยคิดแก้แค้นให้บิดาเลยแม้แต่น้อย เพราะกำลังของเขาไม่มากพอ และที่สำคัญ เขาแต่งงานกับหญิงสาวตรงหน้าแล้ว เขาไม่อยากให้ภัยอันตรายใดๆ มาถึงจวนไป๋ หรือครอบครัวของนาง เขาจึงเลือกที่จะวางอดีตลง หรืออย่างน้อยก็พยายามวาง แต่ในใต้หล้านี้ ความตั้งใจหรือจะสู้ฟ้าลิขิต หลังจากเฉินซูเหยาได้ร
“อ้า..เหยาเหยา..” เขาครางแหบพร่าไป๋อวิ๋นเหยาแทบอยากจะกรีดร้อง เพราะรู้สึกว่าความร้อนแท่งใหญ่ที่ค่อยๆ ซึมเข้ามา เหมือนเปลวเพลิงกำลังกัดกิน ทุกอณูของร่างเริ่มร้อนจนเหมือนจะระเบิด ความกำหนัดที่เขาเพาะบ่มตลอดการย่างกำลังทวีขึ้น ความรู้สึกถูกเผาผลาญนั้นเหมือนจี้ถูกจุดร่างกายของไป๋อวิ๋นเหยาสั่นระริกโดยไม่อาจควบคุม พวยพุ่งความสุขสมออกมาจนท่วมรอบเอวสามี เขาไม่ได้รังเกียจ อีกทั้งยังกอดนางแน่นยิ่งขึ้น งัดเอวขึ้นเพื่อกดแท่งหยกซ้ำๆ บนจุดแสนหวานในร่องรักของภรรยา “เหยาเหยากล้าพวยพุ่งน้ำพุใส่ข้าแล้วหรือ” เขาล้อเลียน ยิ้ม บางเบาพึงพอใจ ระหว่างที่ยังคงบดสะโพกต่อไป ไป๋อวิ๋นเหยาใบหน้าแดงก่ำอยากร้องไห้ นางสั่นระริกสุขสมไปทั่วร่าง เขายังกล้าล้อเล่นเช่นนี้อีก เมื่อก่อนเขาชอบขอจะดูนางปลดเบา อย่างไรนางก็ไม่ให้ เขาจึงได้แต่ทำใจ วันนี้นางพวยพุ่งใส่เขาเช่นนี้ ไม่ใช่นางกล้าหาญหรือจงใจ แต่เพราะนางควบคุมไม่ได้จริงๆ และนางกล้าสาบานว่านี่ไม่ใช่การปลดเบาเขาต่างหากที่ทำให้นางควบคุมตัวเองไม่ได้เช่นนี้!“ชู่ว..ไม่เป็นไร ข้าไม่ถือ เหยาเหยาเย้ายวนยิ่ง” เขาชื่นชม ก้มลงจูบซับน้ำที่เอ่อล้นขอบตาของภรรยา ลิ้มเลียน้ำตาของ
หมิงอันวิ่งไปควานหาเชิงเทียนและชุดไฟ เป่าจุดเทียนให้ความสว่างในห้อง นางใช้เวลาไม่นานเพราะนางถือว่าคุ้นเคยกับหอเรือนไผ่มาก พอจะจำได้ว่าของสิ่งใดเก็บไว้ที่ใด ต่อมาในห้องมืดก็สว่างขึ้น เยว่สือหันหลังให้นาง ยกแขนเสื้อขึ้นมาเช็ดริมฝีปาก เขาพยายามถอดเสื้อตัวนอกออกและโยนทิ้งบนพื้นเพื่อปกปิดกองเลือดที่เขา
โม่เหนียงตามพวกเขาลงไปยังแม่น้ำเหลือง พวกเขาต้องดื่มน้ำแกงยายเมิ่งลืมอดีต ถูกตัดสินโทษที่หลบหนีกฎการเกิดตายมาหลายพันปีปิศาจตนหนึ่งต้องไปเกิดเป็นไอมารไร้ตัวตนใต้แม่น้ำ ทุกข์ทรมานกับความโดดเดี่ยวสองร้อยปีปิศาจอีกตนต้องเวียนว่ายตายเกิดในโลกมนุษย์ ชดใช้ชีวิตที่ขโมยมาจากท่านยมทูตสองร้อยกว่าชาติ ต้องทุ
เป็นเรื่องสั้นไม่เกินหมื่นคำค่ะ เกี่ยวกับความรักของคนสองสามคน ที่ต่างฝ่ายต่างได้แต่เฝ้าฝันถึง ระหว่าง นางเอก ฮ่องเต้ กับชายหนุ่มที่อาศัยอยู่บนหอเรือนไผ่มีเพื่อนแนะนำให้ติดแท็ก warning ค่ะ เพราะมีฉากความรุนแรง อาชญากรรม เลยมาแก้ไขเพิ่มเติม ใครหลงมาเจอ เรื่องนี้ดราม่านะคะ (ดราม่าหนักมากด้วยสำหรับไรท
ปิศาจหนุ่มรู้เพียงว่าเขาชอบที่ได้กลืนกินและเสพความสุขสมของภรรยา แต่เขาไม่เคยรู้เลยว่าตัวเองก็สุขสมเช่นเดียวกันได้ด้วย อาจเพราะก่อนหน้านี้เขาทำทุกอย่างเพื่อหญิงคนรัก จึงไม่ได้ใส่ใจความกำหนัดของตนเอง ยามนี้เมื่อรู้สึกถึงคลื่นความกระสันที่กำลังโหมกระหน่ำจากการกระแทกกระทั้นใส่ร่องรักชมพู เขาทั้งตกใจและ


















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