Amor con sabor a Peligro
—No mamá, simplemente vamos a buscar a una amiga, por favor, no la vayas a espantar, ya tiene novio, solo somos amigos —dice eso ultimo como si pasara un trago amargo.
—Muchas veces el corazón no entiende de razones —fuerza una sonrisa, sabiendo por experiencia propia lo que aquello significa— si realmente te gusta la chica, lucha por ella.
Adriano se queda con la palabra en la boca al verla acercarse al carro en cuanto este se detiene en la entrada.
El vestido le ha quedado mejor de lo que esperaba, el cabello cayendo en suaves hondas sobre sus hombros, el maquillaje sencillo que realza sus ojos avellanas y sus jugosos labios.