Términos de Rendición
La rodeaban, marcando el ritmo con las palmas.
Cuando una ovación surgió de entre la multitud, sonrió con alegría genuina.
O al menos, eso parecía.
Pero esa alegría se esfumó en el instante en que una mano libidinosa le rodeó la cintura. Se quedó paralizada un segundo y bajó la mirada hacia esa mano. Llevaba un atuendo deliberadamente sexy y atrevido que dejaba al descubierto su cintura tersa. Que vistiera así no le daba derecho a nadie a faltarle al respeto. Detuvo su baile y siguió con la vista el brazo de la mano atrevida hasta encontrar, como era de esperar, a un tipo cuarentón de aspecto desagradable.