Libérame
Primero me chantajea a cambio de protección, pero ahora con ir a la policía.
—Pues que vaya. Así te libras de ese idiota.
—Estoy usurpando la identidad de alguien más, Pia. Es un delito, y la pena es de quince años o algo así. No tendría oportunidad alguna para defenderme ni con qué y alejarían a Abi de mí —explicó ofuscada—. Eso sobre todo.
—Solo te queda buscar a su padre, Vania.
Era la primera vez que la llamaba por ese nombre y sintió algo extraño en el pecho al escucharla, pero negó ante la idea.