Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano
Hacía muchos años que no tenía pesadillas; para él, una pesadilla no eran monstruos, sino la asfixia de su infancia.
—¿Por qué siempre arruinas todo? —Esperanza aparecía como una dictadora, mirándolo desde arriba—. ¿Por qué siempre te quedas a un paso? ¿No puedes ser mejor? Ni siquiera superas a un hijo negado. ¿Dónde me voy a esconder si tú me fallas? Diego, debes esforzarte más, enfocarte más, ¿entendido? Si quieres recibir el regalo que quieres, debes cumplir lo que te pido. Si no, no hay nada para ti.