El trato con Lucifer
El dolor es indescriptible, pero, las ganas de escapar de este infierno hacen que tenga el valor y la fuerza suficiente para poder escapar como tanto lo necesito.
— ¡Sal ahora mismo! ¡Te aseguro que te voy a acabar! — grita el hombre que sé que se llama Lucifer.
— Enloquece ahora, entre más pronto, será mucho mejor. — dice esa voz extraña.
Por eso, hago un mayor esfuerzo para marcharme, aunque no tengo la más remota idea de hacia dónde me dirijo, pero, algo es claro: debo escapar de aquí lo más pronto posible.
Así que, con mucha angustia y dolor, camino apoyándome de la pared, para alejarme tan rápido como sea posible, del hombre que no deja de gritar a esa voz robótica que aún no logra most