Licantropía
Armand toma la caja, la abre y se queda absorto en el medallón, regresa su mirada hacia Dieter y le sonríe complacido, pero puedo percibir algo de tristeza, frunzo el ceño y entonces como un pequeño flash que no dura más de dos segundos, lo veo con esa camisa de manta, entre los árboles, a lado del lago, es tan confuso, por fin recordé algo de mis lagunas mentales, pero no es que me sirva de mucho.
Siempre que Dieter está en presencia de Armand o su prima, se pone mal humorado y tenso, no disfruta mucho estar con ellos. Desvío mi mirada y veo los cuadros en la pared, todos antiguos, viejos, deteriorados por el tiempo, poco a poco sin que ni siquiera yo lo note empiezo a caminar por el pasill