Beast
—Sangre de mi sangre, carne de mi carne, él me pertenece, m*****a hija de p**a —dice la persona parada frente a mí.
Luego dirige du atención a Aleska.
—Listo, él ahora es nuestro, Aleska, madre de monstruos.
Mis rodillas caen al suelo y desciendo la mirada viendo cómo la sangre emana de uno de los costados de mi estómago.
—Hasta nunca, Ariel —apunta la misma persona y dispara, esta vez en mi pecho—. Preppy es mío, y nadie se mete con lo mío.