La princesa prohibida del mafioso
Dante se recuesta ligeramente en su silla, con las manos sobre el escritorio, y rompe el silencio:
—Muy bien, Gianluca, cuéntanos.
Gianluca levanta la vista, recorriendo con calma a todos los presentes. Su mirada se detiene brevemente en cada uno, evaluando la disposición y la concentración de todos. Luego, con voz firme, anuncia:
—Como ya todos sabrán, ella es Katerine, princesa heredera al trono de Inglaterra. Para los que no lo saben, ella es la mujer que amo.