La Venganza de la Ex Esposa Traiciónada.
Era el inicio de mi segundo juego; la venganza era mi motor a luchar, era estrategia, era negocio.
Dimitri sonrió de lado, dejando ver unos hoyuelos que me resultaron extrañamente hermosos y peligrosos. Giré la cabeza para ocultar una emoción que no sabía si era confianza o miedo. Él comenzó a hablar, pero su voz parecía venir de lejos. Conocía al hombre que había sido mi marido; conocía sus artimañas, su mundo. Pero, añadió, no le importaba. Lo que le importaba era la oferta que estaba a punto de hacerme.
—Mira —dijo, acercándose un poco más—. Sé lo que perdió. Sé lo que le arrebataron. Y sé que quiere recuperar cada centímetro de su mundo. Yo puedo ayudarla.