Sin Salvación
Pero, pensando en sus aterradoras habilidades, se detuvo, limitándose a fulminar a Nerea con la mirada.
Tras la partida de Nerea, Elena vio que a Marcos solo lo acompañaba Irene, y además era solo su guardaespaldas.
Mil pensamientos le daban vueltas en la cabeza sin parar.
—Después de esta noche, aunque no logré acostarme con Marcos, siento que está empezando a dejar de odiarme poco a poco.
—Tal vez mi forma de intentar recuperarlo antes estaba equivocada...
—En internet dicen que para conquistar de verdad a un hombre, además de cuidarlo en su vida cotidiana, lo más importante es no presionarlo demasiado y darle mucha libertad.