La apuesta
, después de todo lo que ella había sufrido porque sabía, ella lo sabía, jamás podría tener un bebé.
De pronto de lo primero que fue consiente fue de como Rene exhalaba abruptamente el aire y un segundo después un latido se dejaba oír, como si fuera una película de suspenso, giro su rostro poco a poco para mirar la pantalla, donde manchas negras y blancas dejaban ver algo, algo que mostraba dos pequeños brazos.
— ¡Dios mío! — Fue todo lo que pudo decir, estaba en shock.
— ¿Lo ve señorita Brown? Usted está embarazada de 12 semanas.