Seis Años y Aún Me Debes un Amor
El amor quedó en el olvido, la realidad les terminó pasando la factura y en su lugar solo quedaron las cicatrices de todo el daño que se hicieron.
Noelia pensaba que aquellas palabras, junto con todo lo que sentían en ese entonces, ya se las había llevado el viento. Sin embargo, en este preciso instante, aquella promesa empolvada regresaba a su mente, grabada a fuego, palabra por palabra, provocándole un nudo en la garganta. De pronto, sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas; ¿quién iba a decir que terminarían cumpliendo la promesa de cuando más se amaban, justo ahora, cuando supuestamente ya no quedaba nada entre ellos?