Me Traicionó, y Me Casé con el Don
Echoel reemplazo de la prometidala joya en la manola misteriosa esposa que me robó el corazónla ruborizada novia de la bestia de la mafia
Mi voz, clara y fría, resonó en la inmensa capilla.
—Todos, por favor, miren bien. Esto es lo que le sucede a un traidor. Un ejemplo vivo y respirando del precio de la deslealtad.
Los jefes de familia sentados en los bancos entendieron el mensaje a la perfección. Aquello no era solo una boda; era una demostración de poder.
Marco continuó con su súplica desesperada.
—¡Lydia, puedo cambiar! ¡Haré lo que sea por ti! Yo—