Un aullido a la luna
de Bourgh, sin embargo, era de las pocas afortunadas que tenían ese privilegio…la mayoría de los inmortales, estaban condenados a vivir una existencia infinita en soledad, solo viendo como silenciosos testigos, el paso sin detenerse del tiempo, no había más, no podían tener más, no morir a veces era el mas cruel de los castigos…Jacobo Artigas amaba a esa mujer meramente inmortal con la que, tal vez, jamás podría procrear, y eso, no era lo peor, no sabia si el joven lobo de piel besada por el sol estaba plenamente consciente de lo que amar a esa loba de plata implicaba…aun cuando lograsen procrear, aun cuando estaban vinculados por su marca de alfa…el no sobreviviría a ella, siendo solo un m