Traición Silenciosa
¿Nos conocemos?
Había perdido la memoria. Ese hombre, que se presentó como un Alfa de la manada Bosque Blanco del Sur, me llevó a su casa.
Y estaba embarazada… de gemelos, sin saber quién era el padre.
Pero esas dos pequeñas vidas dentro de mí me daban una calidez indescriptible.
“Debo amarlos mucho”, me repetía.
Sin embargo, sobre su padre no recordaba nada. Al intentar forzar la memoria, solo aparecía una tristeza inexplicable.