Desaparecida en el fuego
Ni muerta.
Solo de pensar en lo que Bruno le había hecho, un escalofrío le recorría el cuerpo. Todavía se despertaba en medio de la noche, aterrada, deseando de verdad haberse consumido en aquel incendio antes que seguir soportando esas memorias que la laceraban una y otra vez.
Diego captó la firmeza en su mirada y, sin querer, se le dibujó una leve sonrisa en los labios.