El algoritmo del amor
Casi abro los ojos de nuevo, pero le daré una sorpresa —Abby… —acaricia mi mejilla con suavidad —si tan solo estuvieras despierta… me haces tanta falta… aunque haya sido una casualidad el conocernos, ha sido una jugada perfecta del destino, Abril, yo no sabía lo que era el amor hasta que te conocí, hasta que tuve la necesidad de besar tus labios rosados, estrecharte entre mis brazos —su voz se quiebra, permanezco inmóvil escuchándolo, Elías jamás será para mí como mi padre ha dicho —si supieras todo lo que he hecho para mantenerte con vida, no se si estoy tentando a las leyes de la vida… pero por ti daría la mía, sin dudarlo, Abril…
Mis labios se entreabren, no puedo más. De pronto siento su