DIVORCIADA DEL CEO ARREPENTIDO: ¡Vuelve con mis Trillizos!
Tomaron algo lindo y lo retorcieron hasta que no pudieron más.
Me acerqué a él lentamente y lo abracé, sabiendo que estaba tan roto como yo. Me estrechó de manera protectora y besó mi cabello, mientras nuestros corazones se amarraban aún más, antes unidos por un amor puro, ahora unidos también por dolor, pero Zafrina tenía razón, podía ser combustible y fuerza, porque el dolor también nos recuerda que hemos superado cosas grandes, nos recuerda que alguna vez amamos con todo el corazón, nos recuerda todo por lo que peleamos, cada intento en el que perecimos y nos da fuerza para volver a levantarnos y no cometer los mismos errores, mucho menos volver a aceptar a aquellos que lo provocaron.