La Trampa de la Exesposa. Un Vals de Venganza
— No lo sé todavía, es que siento que tanta felicidad no puede ser posible, solo me falta una cosa para sentirme plena…
— Maty. Lo sé.
— Pero más allá de eso, algo me tiene inquieta, es una extraña sensación de que algo no está muy bien, de que puede suceder algo…
— ¿Cómo una premonición?
— No lo llamaría premonitorio, pero sí, es algo aquí en mi pecho, espero que solo sea la emoción que siento al estar contigo.
Jame acortó la distancia entre ambos y la abrazó mientras salían del lugar en donde había desayunado, un sitio alejado de la empresa y también de la mansión, un lugar en donde no tenían que fingir con nadie.