SANATHIEL
Solo el medallón conoce mi verdad.
Entonces escuché aquel grito. Una mujer muriendo.
Y a su lado, tres niños: hijos de una humana lobuna y de un demonio sin rostro.
◆ El primero, de ojos violetas, olía a tormenta y azufre. Varek, marcado por la eternidad.
◆ El segundo, de mirada roja como brasas, llevaba en la sangre el hambre de los vampiros: Sariel.