Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Ante la traición, me casé con el padrino

Ante la traición, me casé con el padrino

Diego llegó tarde a nuestra boda. Cuando finalmente apareció, entró al salón tomando del brazo de Liliana con delicadeza. Traía puesto el traje de padrino, mientras que el de novio había sido abandonado en el sofá como si fuera un trapo viejo. —Diego, ¿por qué te pusiste...? —comencé a preguntar. —¡Inés! —me interrumpió bruscamente, con la mirada alerta—. Piensa bien lo que vas a decir. Sé generosa, y no me hagas odiarte. Sonreí, decepcionada. Como Liliana Martínez, su primer amor, había perdido la memoria, habíamos quedado atrapados en el juego de ayudarla a recuperarse. Teníamos que esconderle todo lo malo y tratarla con cuidado, evitando cualquier cosa que pudiera alterarla. Diego se acercó a mí y me abrazó con ternura. —Inés, ¿puedes entenderme? —me susurró al oído, antes de darme un beso ligero. Obedecí, le agarré la mano al padrino y caminé hacia el altar del matrimonio junto a él. El otro día, me encontré a Diego en un centro comercial mientras yo compraba cosas para nuestro bebé que iba a nacer. Me detuvo, y sus ojos, enrojecidos, se clavaron en mi vientre: —Inés... Todo esto era una farsa, ¿no? ¿Por qué estás embarazada?
10.5K viewsCompletedAdded to Library 219 Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
El Precio de la Traición

El Precio de la Traición

Estaba a punto de dar a luz cuando Liana, la ex de mi esposo, llegó a nuestra casa con la excusa de que solo se quedaría unos días. Cada vez que me veía, se llevaba la mano al pecho, como si el solo hecho de verme embarazada la hiciera sufrir. Bruno, mi esposo, estaba convencido de que yo estaba provocándola a propósito, solo por tener la barriga enorme. —Lia no se siente bien, no puede tener hijos. ¡Y tú sigues paseándote así, como si nada! ¡Se nota que necesitas una lección para que aprendas! Dicho esto, mandó que me encerraran en el viejo ático que llevaba años sin usarse, y ordenó que nadie me subiera comida. Lloré y le rogué que me dejara salir. Le expliqué que la última ecografía mostraba que los gemelos eran enormes, que el doctor había dicho que debía ir al hospital de inmediato. Pero, para él, eso fue como si le contara un chiste sin gracia. —Todavía faltan tres días. No me vengas con cuentos —me respondió sin una sola gota de compasión—. ¡Ve al ático y ponte a pensar en lo que hiciste! ¡Pagarás por estar molestando a Lia! Las contracciones eran tan brutales que, arañando la madera podrida, acabé arrancándome las uñas. Gritaba tan fuerte que me dolía la garganta, pero nadie acudió en mi auxilio. La sangre me cubría el cuerpo y empapaba todo el suelo. Uno de los bebés ya había salido, pero el otro se quedó atrapado en mi vientre, atorado en un baño de sangre. Tres días después, Bruno estaba sentado, tomando sopa y, como si nada, dijo: —Que Michelle me sirva más sopa y le pida perdón a Lia. Si lo hace, la llevaremos al hospital para que tenga a los niños. Nadie dijo nada. Porque la sangre que bajaba desde el ático ya había llegado hasta el segundo escalón.
3.4K viewsCompletedAdded to Library 84 Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
El Doctor De Las Calenturas

El Doctor De Las Calenturas

—Doctor, por favor, revíseme rápido. Dentro del consultorio, una mujer muy atractiva estaba acostada boca abajo en la camilla. Estaba de espaldas a mí, resaltando sus curvas, y me pedía que le revisara ese problema de calentura crónica que tanto le molestaba. ¡Pero si yo ni siquiera era doctor! Cuando iba a decirle que no podía ayudarla, ella se bajó los pantalones, dejando su piel a la vista. Cualquiera se hubiera vuelto loco con una imagen así.
91.5K viewsCompletedAdded to Library 2.5K Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
La Deliciosa Amiga De Mi Hija

La Deliciosa Amiga De Mi Hija

—Papacito, ¿no tienes algo largo y duro por ahí? ¿Me lo prestas un ratito...? En pleno paseo de primavera con mi hija, su mejor amiga se me acercó de pronto, con las mejillas encendidas, a pedirme esa clase de cosa. Estaba sentada en el pasto frente a mí, y abrió las piernas de par en par. —Hay bichos en el pasto y se me metieron por la falda, qué picazón... Papacito, ¿no tienes un palito por ahí? Ráscame poquito, por favor. Al ver ese cuerpo voluminoso y tentador, esos muslos blancos como nieve, se me encendió la sangre. Aproveché que mi hija no estaba viendo y me bajé los pantalones. —¿De qué te va a servir un palito? Aquí te va algo mejor.
614 viewsOngoingAdded to Library 12 Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
El Velo de la Venganza

El Velo de la Venganza

El todopoderoso del círculo de élite en la capital, Leonardo Cruz, iba a casarse con mi hermana Valeria. Todo el mundo decía que era un pervertido impotente, y que casarse con él era condenarse a una vida de sufrimiento. Valeria lloraba desconsolada, como una actriz de telenovela. Yo la llevé aparte y le susurré: —Me casaré en tu lugar, pero tú tienes que ir al pueblo y cuidar la caja fuerte bajo la tumba de mamá. No puedes tocarla en tres años. Ella creyó que estaba llena de una herencia millonaria, así que aceptó encantada. Mientras miraba su rostro codicioso, no pude evitar soltar una risa fría por dentro: "Querida hermana, cuídala bien. Quiero ver si de verdad puedes sostener toda esta fortuna que estás a punto de recibir."
3.5K viewsCompletedAdded to Library 101 Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
El regreso de los abandonados

El regreso de los abandonados

Mi hermana menor, Sophie Sawyer, quedó embarazada antes del matrimonio, dio a luz a un niño en una pequeña clínica y luego desapareció. El doctor usó la dirección que ella dejó para encontrar a mi familia y me entregó al niño. Mis padres se arrodillaron y me suplicaron que lo criara, y así fue como yo, una mujer soltera, luché por salir adelante cargando a un niño. Cuando finalmente logré criarlo, Sophie regresó, parada junto a un jefe importante, cubierto de oro. Ella tomó a su hijo y lloró, acusándome de estar celosa de ella, de robarle a su hijo y de separarlos. Mi sobrino cortó lazos conmigo sin dudarlo, eligiéndola a ella por encima de mí. Mis padres me echaron de la casa. Los vecinos me condenaron. Desesperada, salté a mi muerte. Cuando volví a abrir los ojos, estaba de regreso en el día en que Sophie dio a luz.
7.0K viewsCompletedAdded to Library 222 Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
Engañada por Mi Amor de Infancia

Engañada por Mi Amor de Infancia

Acepté cambiarme de escuela para acompañar a mi amigo de la infancia, que supuestamente estaba siendo acosado. Pero un día antes de sellar la solicitud… él se arrepintió. Su amigo se burló: —Te la jugaste bien, ¿eh? Fingiste ser víctima del acoso todo este tiempo solo para engañar a Camila Herrera y hacer que se fuera. —Ella creció contigo, ¿de verdad puedes dejar que vaya sola a una escuela desconocida? Con una voz fría, Diego Sarmiento respondió: —Solo es otra escuela en la misma ciudad. ¿Qué tan lejos podría ir? —Además, me cansa tenerla pegada todo el día. Así está mejor. Ese día estuve mucho rato parada fuera de la puerta, hasta que al final decidí dar media vuelta. Solo que, en mi solicitud de transferencia, cambié el Colegio San Rafael de Marisia por el internado en el extranjero al que mis padres querían enviarme. Al final, todos parecían olvidarlo: él y yo, desde el principio, pertenecíamos a mundos completamente distintos.
10.4K viewsCompletedAdded to Library 321 Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
Negando la Culpa de Mi Hijo

Negando la Culpa de Mi Hijo

Fui a una sola fiesta en mi nuevo vecindario de ricos. Solo una. Y después de eso, mi vecina Brenda me demandó. En el tribunal, sostenía entre sus brazos a su hija golpeada y llena de moretones, Tiffany. Acusó a mi hijo de violación. A mitad de la audiencia, Tiffany se bajó el cuello de la blusa. Marcas rojas le rodeaban el cuello. —Intentó arrancarme los pantalones —sollozó—. Quiso forzarme. Yo me defendí. Entonces me golpeó. ¡Me arruinó la cara! Afuera del juzgado, manifestantes levantaban carteles, llamando a mi hijo basura humana, un niño rico malcriado. En internet, un “memorial” editado con Photoshop sobre mí se volvió viral. El texto decía: "Una madre incompetente debería morir junto a su hijo." Las acciones de mi empresa se desplomaron. Pero yo solo me quedé sentada. Con el rostro inexpresivo. Y pedí que trajeran a mi hijo, Cooper. Las puertas de la sala se abrieron. Cooper entró. Y todos se quedaron congelados.
6.2K viewsCompletedAdded to Library 180 Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
La elección mortal de mi Don

La elección mortal de mi Don

Tenía ocho meses de embarazo y estaba en una gala benéfica con mi esposo, Don Massimo, cuando una familia rival nos atacó. La multitud entró en pánico. Fui empujada al suelo con fuerza. Había sangre por todas partes. Massimo perdió la cabeza, gritando por médicos, desesperado por salvar a mi bebé. Pero cuando desperté, se habían ido. Ambos. Sin bebé y sin Massimo. Recordé los disparos, a Massimo protegiéndome con su cuerpo. Un terror frío me invadió. Me arrastré hasta una silla de ruedas y recorrí el pasillo a toda prisa. Fue entonces cuando los escuché: a Massimo y al doctor. —Don, lo siento. Hicimos todo lo que pudimos. El bebé… no lo logró. Las lágrimas rodaron por mi rostro. Habían matado a mi bebé. La familia rival había matado a mi hijo. Pero sus siguientes palabras destrozaron mi mundo. —Solo había un equipo médico. Tuve que elegir. Bianca… ella también estaba esperando un hijo mío. Massimo suspiró y luego dio la orden. —Nadie se lo dirá a Arabella. Ella criará al hijo de Bianca como si fuera suyo. Él será mi único heredero. Me llevé una mano a la boca, con la visión borrosa por las lágrimas mientras me alejaba. El hombre que amaba era una mentira. Bien. Si quiere una guerra, la tendrá.
15.0K viewsCompletedAdded to Library 331 Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
El perfume de la belleza

El perfume de la belleza

Me llamo Ignacio Pérez. Soy un hombre pobre, acorralado por las deudas y al borde de la desesperación. Cuando ya no veía salida, apareció un hombre que me enseñó otro camino... Y desde ese momento, mi vida cambió por completo.
1.4K viewsOngoingAdded to Library 34 Times as casada con el hermanastro rival de mi ex
Read
+Library
PREV
1
...
45678
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status