Casada por venganza con el socio de mi esposo
Ella se puso un camisón y salió de allí, salió de esa habitación buscando una copa, se sobresaltó cuando en la sala encontró a Austin bebiendo.
—No sabía que te iba a encontrar aquí —dice ella pasando por el frente, él levantó la mirada y no pudo evitar observar de más Adriana, era una mujer realmente espectacular, bastante atractiva.
—Se supone que estamos casados, me trajeron aquí como un trabajador más. Me ubicaron en una de las habitaciones y ahora no sé si esta la vida que en verdad quiero, sí es la verdad es la vida que estaba esperando tener. No me salí de las garras de mi padre para terminar en las garras de una loca como tu.