Vuelve a mí, mi luna
El dolor se concentra en mí, causando que me queje, es entonces, que siento como los dientes de Reymond se concentran en mi cuello de tal forma que lágrimas caen por mis mejillas, mientras mis ojos se abren ante la revelación que tengo en estos momentos.
‘No me he recuperado de su anudamiento y ahora… ahora…’ me digo mentalmente sintiendo como mi idea desaparece por cuan nublada esta mi mente.
Recuerdos de un mundo que no conozco, aparecen en mi mente y aunque debo temer por estar en un lugar que no he visto antes, el alivio me invade al reconocer a alguien, pero, ello desaparece pronto, cuando veo todo lo que vivo por estar cerca de él.