La viuda joven y millonaria
En conclusión, como Helena firmó capitulaciones matrimoniales conmigo y habiendo excluido todos mis bienes de esta comunidad conyugal, nombro como mis únicos y legítimos herederos a Thomas Montero o en su defecto Thomas Briceño y a Helena España de Montero, mi legítima viuda, en las proporciones siguientes:
Del cien por ciento de todo mis bienes, muebles e inmuebles, tanto en el país como en el extranjero y de forma indivisible Thomas heredará el sesenta por ciento, mientras, Helena España, viuda de Montero, heredará el cuarenta por ciento restante. Solo que para disfrutar y gozar de esta herencia, deberán cumplir dos condiciones: