Mi esposo, su héroe
Anónimale di una bofetada a mi prometido—luego me casé con su némesis multimillonariosólo un beso, antes de divorciarse de míno me dejes, mi parejala señora ya no los quiere
Pase lo que pase, no pienso dejar sola a Elsa.
No dijeron nada más. Se fueron juntos, sin siquiera voltear.
Y ahí supe que lo poco que quedaba de nosotros también se había ido. Un hijo no deseado no debería venir al mundo. Y un matrimonio lleno de grietas... tarde o temprano, termina por romperse.
Cuando volví a casa después del procedimiento, todo estaba como siempre: oscuro, silencioso, vacío.