Reclamada por la Bestia
Es decir, llevan meses viviendo en la misma ala y no parece que haya ningún acercamiento entre ustedes —cuestionó Megan.
—En las leyes de mi clan no está permitido tener parejas destinadas —explicó Kaerys en voz baja— Solo nos reproducimos para continuar con nuestro legado; sin embargo, si llegamos a unirnos a una pareja destinada, corremos el riesgo de perder nuestros poderes.
—Oh, ya veo. Tus poderes deben ser muy importantes —dijo Megan con una sonrisa empática.
—No, son una tortura —susurró Kaerys—. Pero, aun así… decían que yo jamás debía perderlos, que vivir con ellos sería mi destino.