CONTRA VIENTO Y MAREA
Mi domadora —aseguró él, apoderándose de sus labios como de su boca, con una pasión arrolladora, estremeciendo y haciendo que involuntariamente, el cuerpo de ella se arquee hacia él.
Mateo y Adriana, constituyen una de las parejas que en este siglo XXI son ejemplos de esposos y amantes fieles, dedicados exclusivamente a su familia. En ella, se evidencia el crecimiento y desarrollo que una persona puede lograr, cuando se lo propone.
No obstante, se puede observar que no siempre entre ellos, todo será miel, porque como seres humanos distintos, tienen diferentes puntos de vista, solo que se debe cultivar, aquello que sea común para los dos.