La Yegua Más Rica del Corral
Cuando ingresé los datos para ver el destinatario, el nombre terminaba en “Lucio”
¡Era Lucio Estrada!
Fue lo primero que se me vino a la mente. Pero era imposible que él supiera lo que pasaba entre Lulú y yo, siempre me había cuidado de que no nos viera. Además, se supone que Lulú es su hija, ¿no? Si se hubiera enterado desde la primera vez, se habría puesto como loco conmigo en ese momento. ¿Por qué dejaría que ella fuera al rancho a buscarme una segunda vez?