La Mujer que Tejía Destinos Robados
Solano, creyendo que era ella quien había obligado a Luis a alejarse.
Así que, incluso al irse, se aseguró de crear desconfianza entre madre e hijo, solo para vengarse.
Una vez en el sudeste asiático, dio a luz a un niño y vivió con el maleante una vida de miseria, dedicándose a todo tipo de estafas y engaños. Sin embargo, él la trataba bastante bien y tenía dulces palabras.
Seis años después, el maleante murió asesinado por una vendetta. Sin saber a dónde ir, ella simplemente abandonó al niño y huyó sola de regreso al país, buscando refugio con Luis.