La traición
Para ese momento, Sila se encontraba totalmente estupefacta, en medio del campo, este tipo que nunca le cayó bien actuando de esa manera, su corazón dio un vuelco al imaginarse lo peor, aunque no creía que fuera capaz de algo así, por lo que intentaba calmarse, pero ese pensamiento desapareció de su mente cuando sintió una mano en su trasero, rápidamente se espantó, se alejó y le plantó una bofetada.
–¿Qué crees que haces? –le reclamó.
Aquellos ojos eran completamente distintos a los ojos del hombre que le había recibido, y en su cabeza solo podía repetirse la palabra “No” e inconscientemente empezó a hacerlo con la cabeza, antes de que pudiera siquiera intentar correr, de la nada su cuerpo