El destino del Alfa
La prueba que exige no es simplemente una cuestión de fuerza, sino de lealtad y compromiso.
—Si deseas que nuestras manadas se unan, deberás demostrar tu valía —dice Eamon, su voz resonando como un trueno en el claro. Se detiene a unos pasos de mí, evaluándome. Mis instintos se agudizan mientras estudio su postura, la forma en que se mueve, la confianza que irradia.
—Acepto tu desafío —respondo, sintiendo la adrenalina fluir a través de mí. En este momento, la manada de Scarlett y la mía están observando, y sé que no puedo fallarles.