Beta y Pícara
— él se sienta en el suelo— ¿Solo existe tu Dios?
—Depende. ¿En ese escenario eres mi esposo?
—Por supuesto, soy tu pareja.
«Aun no lo entiendes»
—La persona que sea mi esposo debe amar primero a Dios. Su primer amor debe ser Dios, cuando yo falle y él este triste, este desolado, irás a Dios, luego de pedirle consejo volverá a mí, me perdonaras, yo iré a Dios recapacitare y también te pediré perdón. Nuestro matrimonio, nuestra vida y unión sera más fuerte porque Dios es el centro.