Casados por nuestros bebés subrogados
Grata visita, el señor Cristhofer Di Monti, el CEO, en mi sucursal
—¡Volviste a jugarme sucio!— se acerca Cristhofer en su silla de ruedas
—eres el CEO, sí, pero no tienes el control de todo, fíjate que si yo intervengo y digo no, es no, y como tengo el acceso total en la maquinaria último modelo, no tienes opción que venir ante mí, así que te doy dos opciones, la primera es que me supliques, que te humildes ante mí, que retire el bloqueo, o le dices a tu esposa, Lena Maxwell, que venga a cerrar negocios conmigo ¿Cómo la ves?