LOGINรันไม่อยากเป็นเมียเสี่ย! รันพยายามหนี แต่ไม่ว่าจะหนีกี่ครั้ง เสี่ยศิวกรก็ลากกลับมาได้ทุกที! เสี่ยคนนี้ทั้งหล่อ ทั้งรวย แต่ก็ทั้งดื้อด้านและเอาแต่ใจที่สุด "ฉันบอกแล้วไง ว่าถ้าหนี... ฉันจะทำให้เดินไม่ไหว!" สุดท้ายแล้ว รันจะต้านทานความร้ายกาจของเสี่ยศิวกรได้หรือไม่... หรือจะกลายเป็นเมียเสี่ยโดยสมบูรณ์?!
View More—Hey —murmuró Kein, apretando su mano con suavidad—. Hoy no vamos a pensar en lo que pudo salir mal antes. Hoy es distinto.
Vecka estaba nerviosa, apenas cruzó las puertas de la clínica. Sus pasos eran inseguros, y aunque intentaba sonreír, sus manos temblaban demasiado como para sostener con firmeza el portafolio que llevaba contra el pecho. Hoy era su día… ella se convertiría en madre después de años intentándolo de forma natural con su esposo, Kein Richards, quien meses atrás descubrió que era estéril.
Este siempre había sabido leer en ella lo que otros no podían: los gestos pequeños, la respiración entrecortada, la forma en que parpadeaba rápido bajo aquellas pestañas rubias cuando estaba al borde de las lágrimas. Él lo sabía todo de ella.
La hermosa mujer de cabellera rubia lo miró de reojo, con los ojos verdes brillantes de miedo.
—¿Y si no funciona, Kein? —susurró, como si temiera que alguien más la escuchara.
Él se inclinó para besarla en la frente. La calidez de sus labios era un recordatorio de todo lo que habían atravesado juntos: las noches vacías tras cada prueba negativa, el silencio doloroso después de las discusiones, la sensación de que algo faltaba en esa vida tan perfecta que ellos habían construido.
—Si funcionará —respondió con convicción—. Y si no, lo volveremos a intentar. Pero no me pidas que pierda la fe hoy, Vecka. No después de todo lo que hemos caminado.
Ella tragó saliva, asintiendo con un leve movimiento de cabeza, Kein sonrío y le dio un suave beso en la sien. Quería creerle. Quería abrazar esa esperanza como un manto que cubriera todas las cicatrices, ya que muchas veces ha pensado que seguro no ha nacido para ser madre, no después de que reconoce que la suya la abandono de pequeña.
Un doctor apareció en el umbral, traje blanco impecable, sonrisa de manual.
—Señora de Richards, es el momento.
El corazón de Vecka dio un vuelco.
Kein entrelazó sus dedos con los de ella y susurró:
—Cuando salgas de ahí, ya habrás dado el primer paso para traer a nuestro bebé al mundo, te amo, muñeca.
Vecka lo abrazó fuerte, aspirando su aroma familiar, ese refugio al que siempre regresaba. Luego, con pasos vacilantes, siguió al doctor hasta la sala del procedimiento. El ambiente era frío, metálico, demasiado clínico para un momento tan íntimo. La enfermera le indicó que se recostara, explicando con voz neutra cada paso. Vecka cerró los ojos, intentando imaginar algo distinto: un campo abierto, el viento acariciando su piel, Kein sonriendo a su lado.
Después de cambiarse de ropa por una bata de hospital, se subió a la camilla, separo las piernas como le había dicho la enfermera. Lo siguiente solo envío un escalofrío por toda su columna, los dedos se le crisparon contra la camilla, y respiro profundo con sus ojos cerrados.
—Todo va bien —dijo la enfermera, sin darle importancia, pero Vecka supo que no era un simple procedimiento. No podía explicarlo, pero algo en su interior había cambiado.
No duro mucho tiempo hasta que le anunciaron que ya todo había culminado, Vecka se vistió y cuando volvió a la sala de espera, Kein se levantó de inmediato. Al verla, la envolvió en un abrazo tan fuerte que ella por instante olvidó el miedo que paso durante todo el procedimiento.
—Ya está hecho —dijo él con una sonrisa temblorosa mirando los ojos verdes de su esposa—. Ya dimos el salto que tanto esperábamos.
Vecka sonrió, asintió y escondió en lo más profundo de su ser el extraño presentimiento que le revolvió las entrañas.
(…)
Los síntomas llegaron de golpe: mareos, náuseas, una sensibilidad dolorosa en el cuerpo, Vecka miraba el calendario con el retraso evidente y las manos le sudaban de emoción y miedo. Estaba embarazada.
Aquella mañana no tuvo tiempo de procesarlo. La entrevista de trabajo que había esperado por meses estaba programada, y debía llegar puntual, Kein le prometió que esa noche celebrarían.
Entró al rascacielos con pasos rápidos, sujetando su portafolio. En el ascensor había otras cinco personas, todas mirando sus relojes, tecleando en sus teléfonos, sin reparar en ella, pero Vecka tampoco se fijó mucho en esas personas. Ella solo estaba nerviosa, sensible por el embarazo apenas en primera fase. Todo iba normal en su trayecto a la última planta, empleados salen y entran hasta que el ascensor se estremeció con un crujido metálico.
—No ahora… —murmuró, llevando una mano al plano vientre.
Un grito escapo de sus labios cuando las luces parpadearon y, de pronto, se apagaron. Oscuridad total. El aire se volvió más denso. La respiración de Vecka lleno el espacio reducido mientras el pánico escalaba por su pecho. El sudor frío bajaba por su frente mientras su corazón latía con violencia. Buscó la pared con las manos temblorosas, y se aferró a ella.
—No… no, por favor… —susurró con un hilo de voz.
El recuerdo de su miedo infantil a los espacios cerrados la golpeó sin piedad. La falta de control la asfixiaba. Su respiración era un jadeo quebrado, sus piernas amenazaban con ceder hasta que lo sintió, una mano cálida, fuerte, pero increíblemente suave, cubrió la suya en la oscuridad. El contacto fue tan inesperado que la paralizó.
Una voz grave y profunda, con un timbre que parecía vibrar en los huesos, rompió el caos interno en Vecka:
—Respira.
El tono no admitía resistencia. Era sereno, firme, como si estuviera hecho para calmar tormentas.
—No… no puedo… —balbuceó Vecka, temblando.
—Si puedes —replicó él, sin dudas—. Hazlo conmigo. Inhala… suéltalo. Otra vez.
Vecka obedeció casi sin darse cuenta. La cadencia de esa voz se convirtió en un ancla, un ritmo que guió su pecho desbocado. Poco a poco, el vértigo cedió, y la oscuridad no pareció tan amenazante.
—Eso está mejor —murmuró el desconocido.
La mano de él seguía firme sobre la suya, transmitiendo un calor imposible de ignorar.
—Gracias… —susurró ella, aún con la voz temblorosa.
Un silencio denso llenó el ascensor. Podía sentir la presencia de aquel hombre demasiado cerca, imponente, como si su ola existencia ocupara más todo el cajón metálico.
Entonces él habló de nuevo, pero su voz sonó distinta, como un gruñido bajo que emergía desde lo más profundo de su pecho:
—Hueles… extraño.
Vecka se quedó inmóvil, sin entender.
El hombre ladeó la cabeza en la oscuridad, aspirando con lentitud. Su respiración era controlada, pero cargada de algo salvaje, primitivo. Y de pronto, dentro de él, una voz rugió con furia.
—Mío… mi cachorro...
"วาเลนไทน์ปีนี้ อยากได้กี่ดอกครับ หืม" เสียงทุ้มกระซิบข้างใบหู ก่อนที่ริมฝีปากร้อนจะกดจูบลงบนซอกคอขาว รันตัวสั่น ยกมือดันอกแกร่งของเสี่ยศิวกรออก แต่ก็ไม่อาจสู้แรงของอีกฝ่ายได้ "อึก…เสี่ย…พอแล้ว ผมเหนื่อย" ศิวกรหัวเราะในลำคอ ดวงตาคมฉายแววเจ้าเล่ห์ "ผมหมายถึงดอกกุหลาบไม่ใช่แบบนี้" รันแหวใส่ หน้าแดงจัดเมื่อเข้าใจความหมายของเสี่ยชัดเจน "หึ งั้นก็เอาทั้งกุหลาบ ทั้งดอกนี้ไปพร้อมกันเลยแล้วกัน" ไม่ทันให้ตั้งตัว ศิวกรพลิกตัวคร่อมทับ ก่อนจะเริ่มบทลงโทษที่ทำให้รันไม่ได้ออกจากห้องทั้งวัน รันดิ้นพล่านอยู่ใต้ร่างแกร่ง ดวงตากลมโตฉายแววตกใจปนเขินอาย "โอ๊ย!เสี่ย พอได้แล้ว" "ยังไม่ตอบเลยว่าจะเอากี่ดอก" เสี่ยศิวกรกระซิบเสียงพร่า รันตัวสั่นสะท้าน ใบหน้าแดงก่ำ "ผมหมายถึงดอกกุหลาบ ไม่ใช่..." "ฉันก็หมายถึงดอกกุหลาบไง" เสี่ยศิวกรหัวเราะในลำคอ ก่อนจะเอื้อมมือไปหยิบช่อกุหลาบสีแดงสดขึ้นมา "แต่ถ้านับ ดอก ที่คิดอยู่...ก็ต้องรอดูคืนนี้แล้วล่ะ ว่าจะได้กี่ดอก" รันเม้มปากแน่น ทั้งอายทั้งขัดใจแต่ก็เถียงไม่ออก เพราะสายตาของเสี่ยมันเจ้าเล่ห์เกินต้าน
รันแอบลอบถอนหายใจเบา ๆ หลังจากอุ้มลูกน้อยจนหลับสนิท เขาเหลือบมองเสี่ยศิวกรที่นอนกอดอกมองมาเหมือนจะจับกินอยู่รอมร่อ "ไปไหนครับ" เสียงทุ้มต่ำเอ่ยถามทันทีที่รันค่อย ๆ ย่องออกจากห้อง รันสะดุ้ง รีบส่ายหน้าแล้วหัวเราะกลบเกลื่อน "เปล๊า จะไปหาอะไรกิน" เสี่ยศิวกรหรี่ตา "ให้เสี่ยไปด้วยไหม" "ไม่ต้อง แค่หน้าปากซอยเอง" รันรีบพูดก่อนจะเดินเร็ว ๆ ออกจากห้องไป จริง ๆ แล้วเขาไม่ได้หิว แต่จะหนีไปนอนห้องอื่นต่างหากตั้งแต่คลอดลูก เสี่ยก็ดูจะหื่นขึ้นกว่าเดิมอีกสิบระดับ แล้วแบบนี้เขาจะพักผ่อนได้ยังไงกัน แต่ยังไม่ทันจะพ้นประตูคอนโด เสียงคุ้นหูก็ดังขึ้น "อ้าว รัน มาทำทำอะไรดึก ๆ" รันชะงัก หันไปมองก็เจอ เสี่ยสหัสวิน เพื่อนสนิทของศิวกร กำลังยืนพิงรถหรูมองมาอย่างสงสัย "เอ่อ…" "แอบหนีผัวเหรอ" สหัสวินถามตรง ๆ พร้อมยิ้ม รันหน้าซีด รีบส่ายหน้าปฏิเสธทันควัน "เปล่าผมแค่มาหาอะไรกิน" แต่ยังไม่ทันจะพูดจบ จู่ ๆ ก็รู้สึกถึงรังสีอำมหิตที่แผ่ซ่านจากด้านหลัง "หืม… มาหาอะไรกิน หรือจะหนีเสี่ยกันแน่ครับ รัน" เสียงทุ้มที่คุ้นเคยดังขึ้น
รันหอบหายใจแรง ฝังหน้าลงกับแผ่นอกแกร่งของเสี่ยศิวกร ขณะที่มือหนาลูบไล้แผ่นหลังของเขาไปมา "อื้ม… เสี่ย พอแล้วม..." "แง๊" เสียงร้องไห้จ้าของเจ้าตัวน้อยที่อยู่ในเปลทำให้ทั้งคู่ชะงักทันที รันรีบผละออกจากอกเสี่ย หันไปมองลูกน้อยที่กำลังดิ้นงอแง ดวงตากลมโตเอ่อคลอด้วยน้ำตา "โอ๋ ๆ ลูก หิวนมเหรอครับ" รันรีบคว้าผ้าคลุมมาห่อตัวเองก่อนจะลุกขึ้นไปอุ้มลูกน้อย เสี่ยศิวกรที่กำลังขัดใจสุด ๆ ขยี้หัวตัวเองอย่างหงุดหงิด "ให้ตายสิ ลูกพ่อเลือกเวลาตื่นเก่งจริง ๆ" รันหันกลับมาค้อนใส่ "เพราะเสี่ยไม่พักเองต่างหาก" เสี่ยหัวเราะในลำคอ มองภรรยาตัวน้อยที่กำลังกล่อมลูกด้วยสายตาหลงใหล แต่ในใจเขาคิดไว้แล้ว… คืนนี้แหละ รอให้ลูกหลับก่อนเถอะ เสี่ยจะเอาคืนให้หนักเลย "โอ๋ ๆ ไม่ร้องนะครับคนเก่ง" รันโยกตัวเบา ๆ กล่อมลูกน้อยที่ยังสะอื้นอยู่ในอ้อมแขน ขณะที่เสี่ยศิวกรมองตามด้วยสายตาเซ็ง "รัน… ลูกนอนเองได้มั้ย" เสี่ยถามเสียงพร่า ดวงตาเต็มไปด้วยความต้องการที่ยังค้างอยู่ รันหันขวับ ค้อนใส่ทันที "เสี่ย นี่ลูกเสี่ยนะ จะมาขัดใจกันแบบนี้ไม่ได้" "ก็เสี่ยยังไม่หายอยาก
รันแทบไม่มีแรงแม้แต่จะลืมตา ร่างกายระบมไปหมดเพราะเมื่อคืนถูกเสี่ยศิวกรเล่นงานจนแทบไม่ได้พัก เขาพยายามขยับตัว แต่แขนแกร่งของเสี่ยกลับรั้งเขาไว้แน่น "อื้ม... เสี่ย ปล่อยผมหน่อย" รันครางเสียงแผ่ว พยายามดิ้นหนี แต่กลับถูกกอดแน่นกว่าเดิม "ยังไม่ให้ไปไหน" เสียงทุ้มต่ำกระซิบข้างหู "เมื่อคืนยังไม่พอ "พอแล้ว" รันเถียงทันที "เสี่ยไม่ปล่อยให้ผมพักบ้างเลย" ศิวกรหัวเราะเบา ๆ พลิกตัวขึ้นคร่อมรันไว้ มือหนาลูบไล้เอวบางอย่างอ้อยอิ่ง "ก็เสี่ยติดใจเมีย..." "ใครเมียเสี่ยกันล่ะ" รันโวยวายแต่แก้มแดงก่ำ "มีลูกด้วยกันเเล้วถ้าไม่ใช่เมียจะเรียกว่าอะไรครับ หรือจะให้ผัวคนนี้สั่งสอนเเบบจัดหนักจัดเต็มครับเมีย" "เดี๋ยว ไม่เอาแล้ว เสี่ย อื้อออ" เสียงร้องประท้วงถูกกลืนหายไปในจูบเร่าร้อนของเสี่ยศิวกร รันพยายามดิ้นหนีแต่ก็ไร้ผล ศิวกรคร่อมร่างเขาไว้แน่น ดวงตาคมกริบจ้องมองมาอย่างพอใจ รอยยิ้มเจ้าเล่ห์แต้มมุมปากก่อนที่เขาจะก้มลงมากระซิบเสียงพร่า "ทำไมต้องหนีล่ะครับ หืม หรือว่าเมื่อคืนเสี่ยยังทำให้ไม่พอ" "พอแล้ว ผมจะไม่ไหวแล้วนะเสี่ย" รันโวยวาย ใบหน
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