Esposa No Amada
Eres tan ingenua, tan inocente y tan rompible, claro que no somos nada, de hecho, tenía planeado dejarte una vez que te hubieras entregado a mí, no eres nada, mi esposa es la única mujer que en verdad me importa, solo has sido un medio para un fin.
Mi mundo se derrumba sobre mí, la carga de dolor que siento en el pecho, me sofoca, me ahoga en la miseria en la que me ha dejado Dorian, sin decir nada más, se dirige hacia la puerta, pero antes de cruzar el umbral, me mira por encima del hombro.
—Es que ni siquiera hubieras sido buena en la cama, eres una mojigata.