Sin Salvación
¡Puede comenzar operaciones de inmediato!
—Aquí están los documentos para su revisión.
—Bien, gracias por el esfuerzo, Hugo.
Charlé un rato con Hugo y, de repente, vi el nombre registrado de mi empresa:
¡Grupo León Dormido!
—¿León Dormido?
—¿No es un nombre demasiado... grandilocuente?
Pregunté, sorprendido, casi sin pensar.
Pero Hugo negó con la cabeza y respondió seriamente: —Señor Sánchez, ese nombre se lo puso el señor Muñoz. Dijo que usted es el "león dormido" dentro de Ciudad de Río.