La Mestiza Que Terminó Con El Alfa
Dexter, mi compañero destinado, se convirtió en el Rey Alfa cuando su hermano murió. No solo heredó la corona y el poder, sino también a Jenica, la viuda de su hermano. Todo porque yo, por ser una mestiza, no había podido darle un heredero de sangre pura en todos estos años.
Todas las mañanas, sin falta, tenía que soportar el aroma de otra loba en la piel de mi pareja. Era un recordatorio constante y sofocante de que yo le había fallado. Ese era mi tormento. Mi realidad.