INOCENCIA ARRUINADA:
40 Noches Pecaminosas de Corrupción
Mis amigas me llaman «la dulce Lily»
¿Pero dentro de mi cabeza? Soy una puta asquerosa y sucia.
Durante años he escondido las fantasías más oscuras que me consumen todas las noches. Gangbangs. Que me usen varios hombres a la vez. Sexo bruto, degradante, empapado de semen, sin límites, en el que no soy más que un par de agujeros calientes para que me destrocen. Sueño con que me pasen de uno a otro, que me ahoguen, que me den bofetadas, que me llenen todos los agujeros hasta que el semen se me escape del coño, del culo y de la boca. Me toco pensándolo sin parar: tres, cuatro, cinco pollas al mismo tiempo, abriéndome, usándome, preñándome como a una zorra barata.