La Última Carta
O alguna razón por la cual ella había desaparecido sin más, justo cuando él ya estaba dispuesto a hablar.
Pero a medida que leía, solo pudo soltar una carcajada... de esas que nacen del enojo.
Más que una carta, parecía una guía turística.
Julieta hablaba maravillas de un pueblo llamado San Felipe del Agua:
que si el aire era limpio, que si el cielo se veía más azul, que si el agua de los ríos curaba el alma.
¡Hasta lo invitaba a visitar la Basílica de Guadalupe y pedir un amuleto como protección espiritual!