Tras la Traición, Le Arrebaté Todo
Alguien salido de lugares tan brutales como los rings clandestinos, jamás tendría un rostro tan limpio y hermoso como el de Laura.
—Carlos, te está mintiendo.
Camila alzó la vista, pero en los ojos de Carlos solo vio una lástima infinita.
—Camila, siempre has sido comprensiva. Laura ya sufrió mucho en ese infierno. Ten un poco de compasión.
¿Ella merecía compasión?
Camila miró a Carlos en silencio, pero su mente, sin control, viajó a aquella noche lluviosa, hace tres años, en la frontera del Triángulo Dorado.