Mi luna es una cazadora.
Mi respiración es errática, ni por la boca puedo respirar, veo todo borroso, me desplomo al ya no tener fuerzas, alguien me levanta y me pone de pie, siento algo frio en mi cuello, conozco perfectamente esa textura, es el filo de una espada.
—ya no eres tan fuerte he cazadora.
—¿Qué me hicieron? —pregunto en un hilo de voz.
—sabemos que no eres fácil de vencer, ese veneno hará el trabajo, pero es mejor acelerar el proceso —la espada en mi cuello es presionada.
Me sumo en una oscuridad profunda, no siento nada solo siento que floto en la nada...
Narra Kayden.